Mi templo, mi prisión
‘Bipartidismo’
Una obra de Erik Adriaan van der Grijn

Curada por Frederick Ted Castle con un párrafo de su ensayo EL ALMA DE VAN DER GRIJN, escrito para el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, en ocasión de la exposición de van der Grijn en dicho Museo, abril de 1999.

Este eslogan no significa simplemente que un lugar santo es una cárcel. Es el propio lugar de práctica del culto, que puede no parecerse para nada a una iglesia, lo que encarcela el ser. El tema de Mi templo, mi prisión, no es meramente una actitud anticlerical o atea, sino que, yo diría, significa que somos víctimas de nuestras propias creencias. Todos lo somos, no solamente los del grupo opuesto que se engaña, expresando su inocencia, corrección, o culpa, o cualquier cosa en la cual creen. Todos nos encarcelamos a nosotros mismos. Se trata una vez más de la condición humana. Curiosamente, mientras yo escribía este ensayo, el “juicio” del presidente Clinton se desarrollaba en el senado de los Estados Unidos. Aunque está claro que Clinton conservará su puesto, sus enemigos se niegan a abandonar sus posiciones. Hay un concepto en la política de los Estados Unidos que se llama “bipartidismo”. En el caso de este sórdido escándalo de Washington, todos los senadores permanecen encerrados en su propias declaraciones. Nadie escapa de su prisión, lo que se llamaría también “pasarse a las filas del otro partido” y como resultado de ello el presidente ha de triunfar. 

UN EVENTO QUE TUVO LUGAR EN EL ESTUDIO DE VAN DER GRIJN
EL 13 DE FEBRERO DE 1999, BROOKLYN, NEW YORK.